INFORMACIÓN IMPORTANTE
Para disfrutar tu visita a Teatro Biobío, ten en cuenta lo siguiente:
1.- ¡Llega temprano al teatro! Te recomendamos asistir con al menos 30 minutos de anticipación.
2.- Una vez iniciada la función, no se permitirá el ingreso a la sala. Será de exclusiva responsabilidad del espectador no poder ingresar. No se realizarán devoluciones ni cambios de entrada en caso de llegada tardía.
3.- Al momento del ingreso, ten a mano tu entrada. Puedes presentarla desde tu dispositivo móvil.
4.- No está permitido ingresar ni consumir alimentos y/o bebidas de cualquier tipo dentro de la sala.
5.- ¡No interrumpas la experiencia de los demás asistentes! No se permite tomar fotografías ni grabar videos con flash durante la función.
Esta residencia de danza contemporánea reflexiona en torno al envejecimiento en el oficio del bailarín, tomando como punto de partida el concepto biológico de la “senescencia insignificante”, el que alude a organismos sin signos evidentes de deterioro. Desde esta analogía, la propuesta tensiona la relación entre edad, cuerpo y continuidad laboral, visibilizando el edadismo presente en el campo de la danza, donde la juventud suele ser privilegiada en desmedro de trayectorias más extensas.
El proceso creativo de esta propuesta escénica se ha desarrollado y creado en diferentes etapas, tanto en Chile como en España —Concepción (2024), Gijón (2025) y Alcalá de Henares (2026)— donde se han explorado materiales corporales y escénicos en torno al paso del tiempo, las lesiones, los biorritmos y las condiciones de producción artística. A nivel dramatúrgico, la propuesta combina biografía y autoficción, articulando una serie de escenas que dialogan entre sí desde la experiencia de sus intérpretes.
“Este proyecto nace desde la experiencia íntima del cuerpo que envejece, no como categoría biológica, sino como territorio sensible, político y afectivo. A partir de la escritura de piernas cansadas, rodillas que avisan, pieles que se aflojan, hemos ido trazando un mapa corporal donde el tiempo deja de ser una abstracción y se vuelve textura, peso, memoria y decisión.
Desde la fragilidad, desde lo lento, desde la piel y sus grietas, este trabajo propone una mirada al envejecimiento que no quiere ocultarse ni corregirse, sino volverse visible, compartido y danzante”.
Así, el lenguaje coreográfico de la residencia —que continúa desarrollándose y expandiéndose cada vez más— surge de la convergencia de distintas trayectorias, en diálogo con referentes como Pina Bausch y Sidi Larbi Cherkaoui, entre otros, privilegiando la expresividad y una mirada integradora de la condición humana. La puesta en escena, en formato de caja negra, se apoya en recursos lumínicos, sonoros y tangibles, como un sofá inflable, para construir una atmósfera íntima y reflexiva.
En conjunto, el montaje propone una mirada crítica y sensible sobre el cuerpo, el tiempo y la persistencia en la danza, gatillada desde los cuestionamientos: ¿Qué pasa con los cuerpos que envejecen en un área artística que valora la juventud? ¿Quiénes permanecen y quiénes no?
Dirección: Pau Arán | Interpretación y cocreación: Cristóbal Santa María Cea, Darwin Elso Mora Urrutia y Verónica Toro Garrido | Asistente de dirección: Oscar Cifuentes Cedeira | Diseño iluminación y escenografía: Nicole Needham Ojeda | Diseño y realización de vestuario: Vanessa Leiva Vergara | Diseño y realización de sonido: Oscar Oviedo Martínez | Producción: María Fernanda Altamirano Fernández | Realización audiovisual: Felipe Roa | Realización gráfica: Sebastián Rivas Lobos | Community manager: Valentina Briceño Pizarro | Prensa: Mauricio Maldonado Quilodrán | Fotografías proceso: Ben Vine | Colaboran: Centro Cultural Escénica en Movimiento, Teatro Biobío y Corporación Cultural Municipal de Los Ángeles | Residencias: Fundación Municipal de Cultura, Educación y Universidad Popular. Ayuntamiento de Gijón/Xixón.
Público: +14 años