Nuestro cuerpo alberga millones de microorganismos que forman la microbiota, una comunidad invisible que cumple un papel clave en nuestra salud. Hoy sabemos que estos microbios no solo participan en la digestión, sino que también influyen en el funcionamiento del sistema nervioso, el estrés, el ánimo y distintos procesos del cerebro.
En esta charla, la neurocientífica Andrea Calixto explorará cómo ciertas bacterias pueden proteger nuestras neuronas y cómo la alimentación influye en los microbios que habitan nuestro organismo y en las moléculas que producen. A partir de investigaciones realizadas en organismos modelo y de estudios en humanos, también se presentarán hallazgos recientes en ambientes extremos como el Desierto de Atacama, donde bacterias del suelo producen vitaminas esenciales capaces de influir en la biología de otros organismos. Esta mirada invita a pensar el cuerpo humano como un ecosistema vivo conectado con los alimentos, el entorno y los microorganismos que nos rodean.